miércoles, 12 de diciembre de 2012



SIRIA: ANTE UN FINAL ANUNCIADO

TRES MIRADAS CONVERGENTES




La ONU abandona Siria para no verse implicada 


Yihadistas francotiradores en Alepo. Objetivo:
 derrocar al gobierno de Al-Assad 


Brigadistas del Frente Sirio de Liberación,
 en nombre de la democracia, claro 

PRIMERA MIRADA


ABC. Internacional. Día 10/12/2012 - 21.16h

Las imágenes de un niño sirio decapitando a un militar preso sacuden las redes sociales



Texto de la noticia:

Las imágenes difundidas por YouTube de un niño decapitando en Homs a un oficial desarmado, mientras es jaleado por un grupo de rebeldes, están sacudiendo las redes sociales, en la escalada que no parece tener fin de actos de barbarie que se cometen en la guerra civil de Siria.

Según fuentes de los rebeldes, recogidas de modo anónimo por la agencia alemana Dpa, el militar del ejército sirio decapitado por un niño de unos 10 años pertenecía a un grupo de diez oficiales secuestrados por la oposición en las combates de Homs. Dos de ellos habrían sido puestos en libertad a cambio del pago de un rescate. En el vídeo se observa el cadáver de otro hombre decapitado, aunque se desconoce si también fue ajusticiado por el menor.

Junto a la consternación por los hechos, los medios sociales recogen también la indignación de muchos por la difusión completa del brutal vídeo en algunos medios de prensa digitales, en busca de la explotación del morbo.


Esta es la foto para ser incluida en el Museo Universal de la Infamia

Adenda: Como no podía ser de otro modo, a la redacción de la noticia no le falta la muletilla buenista e hipócrita típicamente nuestra: lo horroroso no es este este hecho en sí mismo, sino que radica en divulgar la, porque resulta demasiado fuerte para nuestra acojonada sensiblidad occidental. ¡Puaffff, qué asco...!



SEGUNDA MIRADA 

El sufí ciego que encontré en la Mezquita Omeya de Alepo

La nobleza del rostro, su espiritualidad y su ceguera, me impresionaron. Fue en la mezquita de Alepo donde me topé con la viva estampa del sufí ciego de Damasco, que mi imaginación había creado unos años antes y que describí en mi novela "El fuego de San Telmo".





Este es el texto a que me refiero:

Cuando salimos al exterior de la mezquita había anochecido completamente. La suave brisa que sentí en los pulmones tuvo la virtud de de devolverme al tiempo presente, cuya percepción había estado suspendida. Al contrario de otras personas que imaginan fantasías que no pertenecen al terreno de lo real, yo a veces tengo que concentrarme para sentir la realidad de determinadas vivencias, pero siempre lo consigo con un cierto retraso.

Aturdido todavía, nos pusimos los zapatos y cruzamos el pórtico iluminado por grandes farolas. Sentado sobre una de sus gradas reparé en la figura de un anciano entregado, según parecía, a la meditación. Sendas madejas de pelo blanco le salían a los lados de un raído turbante que alguna vez fue blanco también. Sus hombros aparecían cubiertos por un manto de lana oscura y sus pies, calzados con babuchas, parecían cruzados a la manera oriental. Impasible como un Buda, parecía contemplar el mundo desde un mirador exterior. Cuando pasábamos ante él, movió los brazos para exteriorizar reconocimiento y alargó su mano derecha hacia donde estábamos, en inequívoca demanda de que nos acercáramos. Miré alrededor para comprobar que sólo Rifad y yo permanecíamos plantados frente a él. Descansó las manos en el regazo y su rostro adquirió una devota expresión de plenitud. Inesperadamente, mi amigo me empujó hacia el santón, quien, como si lo hubiera esperado, en un rápido movimiento perfectamente sincronizado, me asió de una mano, acercándome hacia él todavía más. Quedé anonadado cuando, en la semipenumbra del pórtico, me fijé en sus ojos y descubrí que era ciego. Algún raro mal había borrado la coloración del iris que parecía transparente, al igual que sus pupilas, inexistentes.

Repentinamente, mientras el silencio se prolongaba, me fue invadiendo la sensación física de que su presencia interior me escrutaba con tal intensidad como si una broca de diamante traspasara mi piel y recorriera cada uno de mis sentimientos, cada huella dejada, cada ilusión insatisfecha, cada seña de identidad dispersa, y noté que mi alma vibraba como las cuerdas de un violín. Era extraña la brecha que de pronto sentí en la cabeza y el calor que la presión de su mano trasladaba a la mía., Me sentí vacío de pasado o de futuro, abocado tan sólo a un inmenso presente intemporal. Su voz sonó muy dulce cuando comenzó a hablar con palabras que no pude entender, pero que Rifad tradujo inmediatamente:

̶ Esta voz que escuchas no es mi voz, sino fuego, no viento. ¡Así pudiera no existir quien no arda en este fuego!

Yo lo escuché perplejo y conmovido, porque entonces no sabía que sus palabras pertenecían a Dajalâl al-Din Rûmi, el gran sufí del siglo XIII. Después de una breve pausa, el santón habló otra vez:

̶ Tú, hombre blanco, has sobrevivido a una muerte que no es la muerte. Ésa es tu señal. No te aflijas por ello. Pero no apremies tu paso, porque ha llegado el tiempo de recapitular.

Me estremecí cuando Rifad me susurró la traducción al oído. La energía que emanaba de aquel hombre traspasaba mi cuerpo como el viento atraviesa el follaje de un árbol. En un momento, noté que hurgaba dentro de mis entrañas como un hurón en busca de conejos. Solamente que no había agresividad en su presencia. Emitió un suspiro y acabó por decir:

̶ Antes de partir tendrás tiempo para preparar adecuadamente tu equipaje. Mientras, eres afortunado porque te espera la sombra de las palmeras en la ciudad que es roja como la sangre y verde como un oasis del desierto. Aprovecha el don que se te ha dado.

A continuación, retiró su mano de la mía y la levantó en actitud de bendecirme.

̶ Que tengas buen viaje. Ve en paz    ̶ dijo finalmente. Luego, cerró los ojos y su semblante se relajó, como si hubiera quedado plácidamente dormido.

̶ Shukram jazeelan, Cheikh ̶ “Muchas gracias, Maestro”, acertó a decir mi amigo con un hilo de voz mientras yo me inclinaba en señal de reconocimiento.

Seguramente me hubiera quedado allí plantado si no hubiera sido porque Rifad me tomó del brazo para prosiguiéramos nuestro camino.

̶ Según antiguas tradiciones, si la ceguera aparece asociada a la sabiduría es que ésta ha alcanzado un altísimo grado ̶comentó mi amigo.

Cuando le volví la espalda para alejarme tuve que esforzarme en no girar la cabeza y contemplarlo otra vez. Todavía hoy tengo la impresión de que seguirá allí sentado, quizás vida tras vida, rodeado por la multitud que posiblemente ni percibirá.

̶ Te ha llamado “hombre blanco”, ¿sabes lo que eso significa?   ̶ preguntó Rifad con una sonrisa.

Pensé que la expresión utilizada por el anciano equivalía a “occidental”, pero estaba equivocado; Rifad me hizo saber que se refería a una cualidad interior, algo así como “noble de alma” o “limpio de corazón”. Recuerdo que sentí vergüenza cuando lo supe y también que mi amigo recibió con alborozo la confusión que me embragaba.

Permanecimos callados mientras nos alejábamos para mezclarnos nuevamente con el bullicioso caos circundante. Cuando regresamos a su casa, me retiré pronto al dormitorio. Necesitaba estar solo. A pesar del cansancio, permanecí un largo rato en la terraza disfrutando del aire fresco. Al fondo, la ciudad tachonada de luces comenzaba a sumirse en el silencio de la noche. Por primera vez me di cuenta que el mundo musulmán y el nuestro pertenecen a universos diferentes. Si algún día ambos modelos llegaran a conjugarse, todos, ellos y nosotros, saldríamos ganando. Aunque, por desgracia, tal como marchan las cosas, no parece que eso vaya a pasar nunca.

Del capítulo XVIII, Éxodo, de El fuego de San Telmo

Ediciones primera y tercera

Segunda edición


Mezquita Omeya de Alepo


Entrada a la Mezquita Omeya de Alepo 


Relicario de Zacarías
Lámpara de la Mezquita de Alepo



La Gran Mezquita Omeya de Damasco



En el patio de la Mezquita de Damasco


Templete con la Cámara del Tesoro


Mosaicos del Tesoro. Siglo VIII


                
                 TERCERA MIRADA 

      
     Para que se sepa: En Siria también hay niños

Toda la capacidad compasiva (?) de algunos, que a sí mismos se consideran progresistas, se agota en los niños palestinos, según demanda el ignorante y zafio desdén por la verdad que por estos lares coincide con la “corrección política”. No ven que hoy el peor de los infiernos está en Siria. ¿Por qué nadie se acuerda del sufrimiento de los niños sirios?



Mientras predica el Îmân. Mezquita Omeya de Damasco
En el patio de la Mezquita de Damasco


Escena familiar

Jugando en la Mezquita


Posando para mi


Chiquitín con el escudo del Barça en una tienda de Damasco


Pequeños en Rusafa



El fuego de San Telmo

¿Te lo has leído? ¿Sabes de lo que habla?

Resumen del libro

En 1995, durante unas excavaciones arqueológicas en Málaga, aparece un soneto cifrado que revela la existencia de un manuscrito perdido hace siglos y atribuido a Santiago, el hermano de Jesús de Nazareth: es el Tercer Apocalipsis, un libro considerado apócrifo por la Iglesia y celosamente guardado en Jerusalén por la orden del Temple.

Arturo Bernal, un profesor de historia de vida monótona y ordenada, se propone averiguar el paradero del manuscrito. Pero pronto advertirá que no está solo en sus pesquisas: un comando del Mossad, diferentes órdenes de la Iglesia Católica que rivalizan por imponer su candidato como próximo Papa o una misteriosa secta de sufíes se cruzarán en el transcurso de sus pesquisas, que le llevarán hasta Tierra Santa y acabarán por convertirse en un viaje iniciático.

El fuego de San Telmo es una emocionante novela de intrigas religiosas y políticas, y un inquietante relato de plena actualidad para comprender muchas de las claves enfrentadas en los países del Oriente Medio. Pero también es una apasionante historia de amor y de su inacabada realización. Una estimulante lectura que mereció el V Premio de Novela Ciudad de Salamanca.


http://www.casadellibro.com/libro-el-fuego-de-san-telmo/9788484330387/764725  


EL FUEGO DE SAN TELMO (3ª edición)
ALGAIDA EDITORES, S.A. 2005

En rústica: 12.95€ ($17.09)



EL FUEGO DE SAN TELMO (2ª edición)
ALGAIDA EDITORES, S.A. 2001

Tapa dura con sobrecubierta: 23.80€ ($31.42)


EDICIÓN EN LIBRO DE BOLSILLO



El Fuego de San Telmo
Baena Reigal, José (Algaida Editores)
Precio: 6 € ($8,15)
640 páginas.
ISBN: 8498771838. ISBN-13: 9788498771831
Edición: 11/05/2009.







3 comentarios:

  1. Lo peor de todo es el incierto futuro de la sociedad siria en su totalidad, tanto creyentes de las distintas religiones que se practican en Siria (incluidos los musulmanes y cristianos) como de los que ajenos a la religión, quieren convivir en una sociedad democrática que respete los valores individuales de la persona. Si como muchos sospechamos, se acaba imponiendo la sharía, la barbarie habrá acabado con una sociedad milenaria que tiene sus mas y sus menos, pero que respeta en algo al diferente.

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  2. Incierto y terrible. Los seguidores de Al-Assad son mayoría en Siria, incluyendo policías, militares y el resto de los funcionarios del Estado, así como los integrantes de todas las minorías étnicas y religiosas que han convivido en la tierra siria con la entera libertad otorgada la protección del Régimen. Habrá una purga enorme y será muy difícil impedir un baño de sangre. Son muchos los sirios que ya han abandonado el país y muchos más los que solamente piensan en escapar como puedan. Luego, los países occidentales que han patrocinado la voladura del régimen por parte del yihadismo, interpondrán "por razones humanitarias" una "fuerza de paz" comandada por la ONU y, encima, pasarán otra vez como los buenos de la película. En cualquier caso, ya es irreversible que en poco más de un año la nación siria haya retrocedido veinte. Si hubiera retrasado mi viaje cuatro meses, me habría quedado sin conocer este maravilloso país.

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